12 feb. 2018

[Crítica] Astérix en los Juegos Olímpicos

Astérix en los Juegos Olímpicos

Título original: Astérix aux Jeux Olympiques
Año: 2008
Duración: 120 minutos
País: Francia
Dirección: Frédéric Forestier, Thomas Langmann
Guion: Thierry Arbogast, Olivier Dazat, Alexandre Charlot, Franck Magnier. (Basada en el cómic de René Goscinny y Albert Uderzo).
Productora: Pathé Renn Productions, Le Petite Reine, uFilm.


Sinopsis


Para conquistar a la princesa Irina, el guerrero Lunatix desafía al hijo de César, Brutus, que también busca el amor de la princesa. Ambos se medirán en los Juegos Olímpicos en Grecia por ella. En los Juegos Olímpicos, con ayuda de la poción intentarán ganar todas las modalidades.


Opinión


La película acarrea consigo un problema que soporta durante todo el metraje y es hacer que el protagonista sea Bruto. Hablamos de un personaje que pretende ser gracioso, pero no sólo es que no lo consigue, si no es que lo suyo acaba tirando por lo ridículo. De hecho la película se podría resumir así, un chiste tras otros que dejan entrever una trama que se oculta por el fondo.

Este filme no pasa de ser un mero entretenimiento, va bien para cuando uno quiere desconectar. Tiene un humor blanco y sencillo y si te gusta el tipo de humor, al menos consigues disfrutar. Porque no tiene más, la historia flaquea y tiene varias lagunas, ni la trama principal engancha ni las secundarias interesan, además de que las cierran de golpe y sopetón. Entonces tenemos unos Juegos Olímpicos que se convierten en un escenario para contar chistes. Ni cuando intentan profundizar un poco o aportar algo ingenioso logran despegar la trama, se queda en nada.



Lo más rescatable sería la carrera de cuádrigas, el clímax de la película y donde al menos la acción llega a generar interés. Aun así quizá la alargan, una vez más con chistes que no vienen ni a cuento, pero tal y como es el resto de la película, no es que se le pueda pedir más. 

Y ya que hablamos de alargar, esta película tiene el epílogo más innecesariamente largo que he visto. No sólo es que es completamente tangencial y se lo podrían haber ahorrado, sino que además no tiene sentido en sí mismo, sólo cameos y más chistes relacionados con deportes. ¿De verdad era necesario? Porque decir que sobra, es quedarse corto.



Cuando uno ve el apoyo que tuvo la película y el cómic en el que está basado, se siente una pena y un sentimiento de desaprovechado al ver este despropósito. Yo no me he leído el cómic en el que se basa, pero por lo que he visto, tenía una trama mucho más interesante e ingeniosa que habría dado para una película mucho de mejor de lo que nos han ofrecido. Pero no, era mejor ignorar el cómic casi en su totalidad.

De los personajes me lo ahorro porque está claro por donde van los tiros. Si no han sabido cuidar ni al protagonista, pues ni mucho menos al resto del elenco, ni siquiera a Astérix ni a Obélix, que quedan completamente insulsos y sin gracia. Al final parece que todo el presupuesto lo destinaron en escenarios y vestuarios, porque en el apartado visual, sí que cumple bastante bien.



En resumen, es una película sencilla. Si la ves sin muchas pretensiones, tal vez hasta te acaba gustando. A mí por ejemplo me gusta aún con todo lo menciono, a ratos me río con alguna de sus gracias y tampoco se me hace eterna o soporífera, si no que al menos entretiene. Eso no quita que siga siendo un producto mejorable y desaprovechado, pero ya sabiendo la mala que es, es que hasta puede gustar por ese motivo.

Nota: 5/10

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