29 ene. 2018

[Crítica] Las aventuras de Peabody y Sherman

Las aventuras de Peabody y Sherman

Título original: Mr. Peabody & Sherman
Año: 2014
Duración: 92 minutos
País: Estados Unidos
Dirección: Rob Minkoff
Guion: Craig Wright. Basado en los personajes de Ted Key
Productora: Bullwinkle Studios, Classic Media Productions, Dreamworks Animation, Pacific Data Images.

Sinopsis


Peabody es un inventor, científico y genio que da la casualidad de que es un perro. Con su hijo Sherman, juntos emprenderán la más extraordinaria aventura que puedas imaginar a la vez que intentan reparar la historia y salvar el futuro a contrarreloj.


Opinión

Una película entretenida a la par que entretenida a la par que sorprendente. Aunque al principio parece que la película tira únicamente por el absurdo, en el buen sentido, y utilizando diferentes períodos históricos  como telón de fondo para contar todo tipo de chistes , la verdad es que la película sabe aprovechar lo que tiene entre manos para crear un producto mucho más que digno.

El humor es lo que impera  en la película me ha parecido de lo mejor.  Yo personalmente me he reído mucho  con la película y aun recuerdo algún chiste que me hace esbozar una sonrisa. Por otro lado, utiliza ese humor para simplificar hechos sucedidos  en la historia, como en la Revolución Francesa o la Guerra de Troya, utilizado de buena manera para que, con algún momento gracioso, los más pequeños tengan una noción de lo que ocurrió.



Luego está el personaje de Peabody. La idea de un perro que adopta a un niño lo aprovechan muy bien. Desde la incertidumbre de los demás al saber que un niño es criado por un perro que le lleva a ser el punto de mira de una asistenta social, hasta lo que supone al propio Peabody el ser un padre. Esto cuaja a la perfección, ya que a Peabody nos lo presentan desde el principio como un personaje perfecto que literalmente puede hacer cualquier cosa y es el viaje que hace con su hijo lo que más le cambia y ver las cosas mejor.

La trama es correcta y en una película de este tipo no se le podría pedir más. No tiene mucha complejidad, pero se hace amena y entretenida y como ya dije tiene un buen sentido del humor que acompaña en todo momento que le deja un sabor más que dulce. Además también conlleva algún momento de mayor ternura, de inflexión, lo que le convierte un cóctel variado y aunque los chistes siempre abundan, no llegan a estropear tanto las escenas más serias.



De personajes, los que más destacan son los que dan el nombre a la película, lo más redondos. El padre aprendiendo lo que supone criar a su hijo y Sherman cada vez viendo de lo que realmente es capaz. Del resto, bueno, la verdad es que tenemos una retahíla de personajes variados cada con su personalidad y aunque todos están hechos para contar gags a su manera, le han sabido dar su punto a cada uno. No se le puede pedir más, ya que por motivos de guion, no pueden salir en toda la película, pero están muy trabajados y saben aprovechar el tiempo que están en pantalla.

En conclusión, para mí es una película bastante buena. Es simpaticona y es de esas que podría ver una y otra vez. Hace reír, es su principal cometido, pero tiene más, además de que es un humor muy bueno y a veces hasta absurdo, pero acaba haciendo gracia. La recomiendo.

Nota: 8/10

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